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¡Es la guerra! 25 Agosto, 2007

Posted by No Blog in Personal.
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Decía el otro día que ante los desafíos ya no surten efectos las arengas bélicas que en mi adolescencia y años posteriores me soltaba a mí mismo. Supongo que tras tantas batallas perdidas sabía que lo de “echarle cojones” y “hacer un último esfuerzo” no servía nunca de nada.

Pero me olvidaba de algo. Todavía hay cosas que me motivan para lanzarme al mundo a enfrentarme a las adversidades dispuesto a no coger prisioneros.

Soltar el volante 23 Agosto, 2007

Posted by No Blog in Soliloquios.
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En los tiempos de mi adolescencia ante las adversidades me soltaba a mí mismo discursos llenos de apelación a la testiculina. Hacía de Sargento Instructor Hartman de mí mismo. Viví años horribles entre los 17 y los 22 y llegó un momento en que la experiencia me enseñó que la vida terminaba siempre dándome hostias de las buenas. Pasó que aquellos monólogos internos en mi cabeza dejaron de surtir efecto. Sin embargo salí adelante.

Con perspectiva parece mentira que llegara a estudiar un Ciclo Formativo de Grado Superior por la mañana, F.P. 2 por la tarde e ir a clase de inglés por la noche. O que en el último año de carrera me enfrentara a ochenta y tantos créditos a la vez que trabajaba de “becario para todo”. Descubrí entonces que pasar toda una noche sin dormir no es ninguna proeza.

Pero algo no funciona desde hace ya tiempo. Rehuyo las obligaciones. Dejo que los plazos de tiempo se agoten. Me evado de la realidad navegando por Internet día tras día mientras el barco se hunde una y otra vez. Cuando leí la descripción del Síndrome de Déficit de Atención me vi reflejando a mí mismo.

Hará pronto cuatro años que acabé la carrera y me fui de casa de mis padres. Es llamativo el contraste entre lo que hice en aquellos cuatro años de universidad y lo que he logrado en los cuatro siguientes. Sólo en este curso escolar he sido por primera vez autosuficiente económicamente.

Tengo la sensación de haber perdido el tiempo. Nadie se ha dado cuenta porque vivo independiente lejos de mi familia y no tengo amigos en esta ciudad. Es más, cuando muestro mi desánimo es la propia gente la que se esfuerza en adornar mis logros para tratar de convencerme que el balance es positivo.

Supongo que algo tiene que ver que en aquel entonces mi vida estaba cuadriculada. Mi existencia giraba en torno a la universidad. Era estudiante. Ahora en cambio soy un molécula individual lanzada a la corriente. Mis padres se pasaron toda la vida diciéndome que trabajara dura para lograr frutos en la vida. Y yo le pregunto a la vida ¿qué hay de lo mío?

La sonrisa de la víbora 21 Agosto, 2007

Posted by No Blog in Galería de Personajes.
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Pues no. No cambió de idea tras despedirse de mí aquel día a la vuelta de mis vacaciones.

Me había mostrado su arrepentimiento por tantas cosas que pasaron. Por fin le había oído hablar con madurez y sensatez. Y habíamos recordado, con la tristeza de la felicidad que no pudo ser , lo que nos unió y compartimos. Hablamos de un futuro reencuentro y de mantener un vínculo que los dos parecíamos necesitar. Pero desapareció y todo para mí quedó en el aire.. Si sus palabras de despedida habían resultado falsas, ¿cómo tomarme el resto? ¿Había sido todo una representación teatral? ¿Acertó a decir lo que yo necesitaba o quería escuchar? Al pensar en todo ello con calma ¿resulté ser una parte más de ese pasado que había que dejar atrás? Creí haberme reconciliado por fin con una parte de mi vida y casi volvía al punto de partida.

Y entonces volví a saber de ella. Había estado primero de viaje y ahora de exilio interior. Esa vida tranquila y pequeñoburguesa de la que me había hablado cuando nos vimos había saltado por los aires. Había dejado a su novio por un rollete pasajero que se había ido al carajo, quedándose sin novio y sin rollete. Estaba bastante mal y esperaba poder contar conmigo para desahogar sus penas. Se despidió mandándome un abrazo y diciendo que “me apreciaba mucho”. Me alegré por volver a tener noticias de ella. Y no pude evitar sonreir. Qué diferente es todo ahora. Soy viejo pero sabio.

Al fin y al cabo tiene gracia. Yo pensaba que se había convertido en una chica formal.

Peter Pánico 19 Agosto, 2007

Posted by No Blog in Soliloquios.
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He desaparecido unos días por un cambio temporal de centro de trabajo. Me tocó estar en un sitio lleno de gente muy joven, más cerca de los 18 que de los 25 y que no ha pasado por la universidad. Verlos tratarme de usted resultó chocante al principio. Hasta que caí en la cuenta que para alguien de 18 años yo ya soy un abuelo.

Cumplir años nunca me sienta bien. Pero según va pasando el tiempo se va abriendo una brecha mayor entre cómo me percibo a mí mismo y lo que dice mi D.N.I. Mientras intercambiábamos emails los antiguos compañeros de colegio en la preparación de aquel encuentro al que no pude ir lancé la pregunta de cuántos estaban casados. La respuesta era cerca de un tercio. Unos cuantos ya tienen hijos. Yo me sigo sintiendo un joven licenciado que no ha llegado a ninguna parte todavía. Al fin y al cabo me licencié hace tres años, cuando la gente de mi generación iba ya por el enésimo trabajo de mileurista.

Alguien dijo que a partir de los treinta la vida se aceleraba. Que los años pasaban volando. Y me da miedo despertarme un día con cuarenta años y tener la misma sensación que ahora: “Las cosas no me han salido como yo esperaba, pero a ver si este nuevo proyecto del que me han hablado sale adelante”. Llevo todo este tiempo esperando la ola. Y en el calendario los días siguen pasando.

Fallo de mercado 19 Agosto, 2007

Posted by No Blog in Soliloquios.
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Tras encontrarla de casualidad una noche a la salida del cine decidí desbloquear del MSN Messenger a cierta ex-compañera de universidad. No fue hasta hace muy poco que coincidimos y hablamos.

Alguien me había contado que andaba en un puesto directivo de una empresa en una nueva ciudad. “¡Vaya con la mosquita muerta!” había rematado mi informante. Según ella misma nada de eso. Seguía de becaria en el mismo sitio. Yo tampoco me libré del flujo de información de esa calidad. Le habían contado que yo estaba trabajando de asesor de Zaplana, aquel político del que circulaba la grabación de una conversación telefónica donde confesaba que se había metido en política para forrarse.

¿Por qué el que se inventó o malinterpretó lo que yo hubiera contado por ahí tuvo que elegir a uno de los políticos más impresentables del Partido Popular? Cualquiera que me conoce sabe que yo no sería capaz de vender mi alma a un partido de derechas y menos a un tipo como Zaplana. Es más, estoy seguro que la mayoría de gente no me creería capaz de venderme en absoluto. ¡Cuántas veces he oído eso! “Oh, cómo admiro tu integridad”, o lo de“eres de las pocas personas que desde que conozco se ha mantenido firme en sus principios”. Ingenuos. No me he vendido porque nadie se ha molestado en ofrecerme nada. Es fácil mantenerse puro cuando eres pobre e insignificante. A nadie le interesa comprarte porque no tienes nada que ofrecer.

Tokyo Psycho Babes 4 Agosto, 2007

Posted by No Blog in Galería de Personajes.
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Madurar es despedirse de sueños y fantasías. Y no porque aceptemos finalmente el fracaso en nuestra vida. O porque por despecho y rechazo despreciemos a quien antes deseábamos. Se trata de que finalmente vemos las cosas tal cual son. Y así finalmente soltamos un lastre. Reverte ha hablado varias veces de ello, como esta semana.

Siempre tuve debilidad por las chicas asiáticas, en especial las japonesas. Lo que es buena prueba de que tardé mucho tiempo en conocer a alguna japonesa en persona. Y de pronto coincidí dos años seguidos con estudiantes japonesas en clase de inglés. Luego en mis viajes a campamentos juveniles de verano en el extranjero. ¿Dónde estaban esas chicas de senos turgentes y carácter fuerte que veía en los manga pegar tiros embutidas en monos ajustadísimos a la piel?

Las japonesas que he conocido tenían cuerpo de adolescente y cerebro de cría de primaria. Llegué a conocer una treintañera casada con un español que escribía en clase con un lápiz al que le había añadido una cabeza de Mickey Mouse de goma. Siempre me pregunté si era cosa de la barrera del idioma. Pero he conocido españoles que con un inglés macarrónico trataban de poner al día a un grupo de extranjeros sobre la situación política en España. Las japonesas no. Nunca oí a ninguna hablar de nada serio, relevante o profundo. Como si en Japón no existiera enseñanza universitaria para mujeres o no leyeran el periódico.

Y hace poco, tras volver del viaje, tuve una de esas experiencias…

Viajando en transporte público me senté cerca de dos japonesas. Una me miró a los ojos y dijo algo que no pude entender. Su amiga cuchicheó algo en japones y le cogió del brazo como calmándola. Entonces la primera pegó un grito: “Ugly Spain!”. Y a continuación soltó un chillido agudo que hizo que el resto de viajeros nos miráramos. Repitó lo de “ugly Spain” con muy mala leche. Qué papelón para la amiga, pensé. Irse de viaje con una neurótica que ha perdido un tornillo lejos de casa. Algún viajero le preguntó en español (!) qué le pasaba. Pero lo que hizo fue ponerse a chillar. Alaridos agudos que acompañaba de “Spanish psycho!”. Su amiga con voz queda iba repitiendo lo de “ugly Spain” y “Spanish pyscho”

Lo entendí entonces algo les había pasado. Alguien les había hecho algo (¿intentar robarles? ¿un pesado demasiado insistente?). Y pensé en lo estúpido de la situación. Dos japonesas que chapurrean el inglés se plantan en España de turismo. ¿Quién dice que no fue todo un maletendido cultural? ¿Y alguien se imagina la situación opuesta? ¿Dos españolas en el metro de Tokio y una dando alaridos?

Se bajaron antes que yo. Y no precisamente en un lugar turístico o céntrico. Cuando pasaron a mi lado les solté: ¡Gilipollas!. Sus caras dieron a entender que no necesitaron traducción.