jump to navigation

Trabajo basura 26 Noviembre, 2006

Posted by No Blog in Personal.
1 comment so far

Tengo un nuevo trabajo en el departamento de “operaciones financieras internacionales” de uno de los mayores bancos del mundo. El lugar de trabajo es un gran complejo de oficinas en las afueras de la ciudad con campo de golf propio. Suena bien. En teoría. La realidad es que he firmado el contrato con una Empresa de Trabajo Temporal que revende mi trabajo a una empresa en la que el banco externaliza servicios. Estoy a prueba dos meses, lo que significa que en cualquier momento me pueden echar. Y el contrato es de “obra y servicios”, que se creó para dar cobertura legal a los contratos para proyectos limitados en el tiempo. La intención del banco es que los servicios queden externalizados indefinidamente, pero con un contrato por “obra y servicios” en cualquier momento nos podrían echar con la excusa que la obra o el servicio acabó.

Entre el banco y yo hay dos intermediarios que hacen que mi mi salario sea de menos de 1.000 euros brutos al mes. Los trabajadores contratados directamente por el banco cobran muchísimo más y tienen derecho a hipotecas bancarias o el privilegio de plaza de aparcamiento en el complejo de oficinas. La ley dice que dos personas no pueden cobrar diferente cantidades de dinero por igual trabajo. Pero todo el mundo sabe que en España las leyes laborales son un chiste. En una misma oficina somos personas que trabajamos para distintas empresas de externalización de servicios. Y dentro de cada empresa de externalización de servicios, habemos personas contratadas por diferentes E.T.Ts.

Llevaba semanas trabajando allí cuando me enteré que la empresa de operaciones bancarias era propiedad… del banco. Y entonces todo quedó mucho más claro. Esán sustituyendo a su plantilla de veteranos bien pagados por personal precario y subclasificado. A nosotros sólo nos enseñan a manejar una serie de programas de ordenador sin saber muy bien qué hacemos: “Haz click aquí, pon este dato allá”. Si el banco quisiera echarnos a todos sin pagarnos compesación alguna, sólo tendría que suprimir contrato a las empresas de externalización de servicios.

Lo divertido es ver a compañeros que cobran lo mismo que yo y van con traje y corbata a la oficina. Supongo que así se convencen a sí mismos que el trabajo que hacen es importante. Que cuando en el ascensor coincidimos con los ejecutivos que cobran miles de euros al mes no se sienten inferiores o diferentes.

Tengo la sensación que el trabajo me proporcionará bastantes cosas que contar.